Cómo pedirle retroalimentación a tu jefatura

Respuesta directaPara pedir retroalimentación, solicita una conversación corta con un tema claro y haz preguntas concretas sobre tu trabajo. Al final, anota dos acciones y una fecha para revisar avances.

Por qué conviene pedirla

Saber qué se valora de tu trabajo y qué podrías mejorar te ayuda a rendir mejor y a tener argumentos para conversar sobre crecimiento. Pedirla tú mismo o misma muestra interés en tu desarrollo.

Cómo pedir la conversación

Escribe algo como: "Me gustaría platicar 20 minutos sobre cómo ves mi trabajo y en qué puedo aportar más. ¿Qué día te funciona?". Elige un momento tranquilo, no un día de cierre o de mucha carga.

Preguntas que ayudan

¿Qué estoy haciendo que te gustaría que siga? ¿Qué podría hacer distinto para que mi trabajo tenga más impacto? ¿Qué resultados esperas de mí en los próximos tres meses?

Cómo escuchar

Toma notas, pide ejemplos y pregunta si algo no queda claro. Agradece, incluso cuando haya puntos difíciles: es información para mejorar.

Qué hacer después

Escribe un resumen breve con lo acordado, define dos acciones y propón una fecha para revisarlas. Esa lista es también una base para hablar de crecimiento o de un aumento.

En el Método IMPULSA recibes observaciones puntuales sobre tu perfil y tus respuestas, que puedes llevar a la conversación con tu jefatura.

Conocer el Método IMPULSA

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto conviene pedir retroalimentación?

Cada tres a seis meses, o después de un proyecto importante.

¿Qué hago si mi jefatura dice que todo está bien?

Pide un ejemplo concreto de algo que te gustó y otro de algo que podrías mejorar.

¿Cómo uso la retroalimentación para crecer?

Convierte lo que escuches en dos o tres acciones y revisa avances en la siguiente conversación.

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